TOPOGRAFISMOS
2006 2007
La retina habitada de horizontes dilatados a vista de pájaro, de tierras secas y de tierras húmedas. Las primeras son paisajes de silencio castellano; las segundas, paisajes nórdicos de luces blancas y clorofilas de verdes encendidos. La insistencia en el uso de líneas de fuerza horizontales es fruto de la sed de espacio: al igual que en una road movie, el observador no permanece estático sino que se desplaza vertiginosamente hacia algún punto ignoto. Hay más, pues en el paisaje emergen formas extrañas, una suerte de epifanías que se afirman más cerca de las modernas supersticiones que de las manifestaciones de lo sagrado...
Pablo Avendaño